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inclusión social

La filantropía mexicana fortalece el financiamiento del desarrollo social.
Impacto social
La filantropía mexicana fortalece el financiamiento del desarrollo social
Entre 2020 y 2023, 328 fundaciones mexicanas destinaron 3 mil 400 millones de dólares a proyectos de desarrollo, una cifra que supera ampliamente los recursos provenientes de la filantropía internacional, de acuerdo con un informe de la OCDE

México ha desarrollado una capacidad propia para movilizar recursos destinados a atender sus desafíos sociales. El crecimiento de la filantropía nacional muestra un ecosistema capaz no solo de financiar proyectos, sino también de construir alianzas y fortalecer a las organizaciones que trabajan en favor del desarrollo social.

De acuerdo con el informe Filantropía privada para el desarrollo en México, de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), entre 2020 y 2023 las 328 fundaciones filantrópicas más grandes de México aportaron 3 mil 400 millones de dólares a proyectos de desarrollo.

Para dimensionar esta cifra, basta compararla con los 274 millones de dólares que aportó la filantropía internacional a México durante el mismo periodo: los recursos movilizados por fundaciones nacionales fueron más de 12 veces superiores. El financiamiento interno también superó la ayuda oficial al desarrollo proveniente de países integrantes del Comité de Ayuda al Desarrollo de la OCDE, estimada en 3 mil 160 millones de dólares.

Resiliencia y nuevos retos

Las organizaciones que apoyan a niñas, niños y adolescentes se encuentran entre las principales receptoras de recursos: dos de cada tres organizaciones benefician a esta población. El informe también destaca que más de la mitad enfoca su trabajo en personas en situación de pobreza extrema, el sector que recibió más recursos, con 779 millones de dólares entre 2020 y 2023.

El trabajo en red también ocupa un lugar relevante para el sector filantrópico: 57% de las organizaciones cofinanciaron al menos un proyecto con otra organización. La colaboración permite que los proyectos no operen de manera aislada y facilita el acompañamiento en monitoreo y evaluación, el acceso a redes de donantes, el fortalecimiento de capacidades administrativas y el desarrollo de teorías de cambio, además del apoyo económico.

Durante la pandemia de COVID-19, iniciada en 2020, cerca de 30 % de las fundaciones redirigió temporalmente sus recursos hacia programas de emergencia y desarrolló estrategias para mantener sus actividades.

Otro desafío fue el endurecimiento de las regulaciones fiscales para las organizaciones ciudadanas. Ante este escenario, organizaciones del sector expresaron, mediante una carta, su disposición a cooperar con el Gobierno que iniciaba su periodo federal para contribuir al fortalecimiento del país.

El informe también identifica retos, particularmente en materia de transparencia y fortalecimiento de la colaboración público-privada. Otro aspecto por analizar es la distribución de los recursos entre poblaciones y territorios. Por ejemplo, el Estado de México y Nuevo León se encuentran entre las entidades que reciben mayor financiamiento, aunque no son las que presentan los mayores niveles de pobreza.

México con futuro

En México, la filantropía privada y las fundaciones desempeñan un papel relevante en el respaldo a organizaciones que trabajan por el desarrollo social y económico.

La experiencia acumulada ofrece aprendizajes que pueden resultar útiles dentro y fuera del país, aunque persisten retos para mejorar la distribución, transparencia y efectividad de estos recursos.

Fuente: OCDE

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