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El liderazgo femenino será una ventaja competitiva para las empresas de la próxima década.
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El liderazgo femenino será una ventaja competitiva para las empresas de la próxima década
El Foro Económico Mundial advierte que las organizaciones capaces de impulsar el talento femenino estarán mejor preparadas para enfrentar la inteligencia artificial, la incertidumbre económica y los cambios demográficos que redefinen el mercado laboral

La igualdad de género ya no es solo una meta de inclusión: también es una estrategia de competitividad. Un análisis del Foro Económico Mundial advierte que las empresas que impulsen el liderazgo femenino estarán mejor preparadas para innovar, adaptarse y enfrentar los desafíos de la próxima década.

Aunque la representación de las mujeres en puestos de alta dirección aumentó de forma gradual durante los últimos diez años, el avance comenzó a frenarse desde 2022. El informe señala que las mujeres ocupan actualmente el 24.6% de los cargos de alta dirección y el 29.3% de los asientos en consejos de administración, un crecimiento que considera insuficiente frente a las necesidades del entorno empresarial.

El reto no es el talento, sino los sistemas

El WEF sostiene que el problema ya no radica en la falta de mujeres preparadas para liderar, sino en los mecanismos con los que las organizaciones identifican, desarrollan y promueven a sus futuros directivos.

“El desafío ya no radica en el talento, sino en el acceso, las oportunidades y los sistemas que los configuran”, afirma Henadi Al Saleh, directora ejecutiva de Agility Global.

De acuerdo con el organismo, muchas empresas continúan privilegiando trayectorias tradicionales para acceder a los puestos de mayor responsabilidad, lo que limita el aprovechamiento del talento disponible justo cuando la inteligencia artificial, la volatilidad económica y los cambios demográficos exigen equipos de liderazgo más diversos y resilientes.

Sue Duke, vicepresidenta de Políticas Públicas Globales de LinkedIn, advierte que “las organizaciones y las economías no pueden permitirse el lujo de dejar el talento al margen” en un momento de profunda transformación del mercado laboral.

Diversidad como motor de innovación

El informe propone dejar atrás un enfoque centrado exclusivamente en el desarrollo individual de las mujeres y rediseñar los procesos de sucesión, promoción, patrocinio y evaluación del liderazgo.

Para Christiana Riley, presidenta de Santander Estados Unidos, el conocimiento sobre las barreras ya existe; ahora el reto consiste en actuar.

“Durante demasiado tiempo, gran parte del debate se ha centrado en lo que las mujeres deberían hacer de manera diferente para progresar. El progreso duradero depende de que los líderes creen las condiciones para el éxito”, sostiene.

Entre las recomendaciones destacan ampliar el acceso a proyectos estratégicos, fortalecer los programas de patrocinio, reducir los sesgos en los procesos de selección y exigir una mayor rendición de cuentas en las decisiones relacionadas con el liderazgo.

El artículo del Foro Económico Mundial concluye que las organizaciones que transformen estos sistemas no solo avanzarán hacia una mayor igualdad de género, sino que estarán mejor posicionadas para construir equipos más innovadores, resilientes y preparados para competir en una economía donde el talento será uno de los principales factores de crecimiento.

Fuente: Foro Económico Mundial

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