The cement está en casi todo: viviendas, carreteras, puentes. Pero detrás de su presencia cotidiana se esconde uno de los procesos industriales más contaminantes del mundo. Frente a ese desafío, una investigación desarrollada en Sinaloa plantea una alternativa que podría cambiar la forma en que se construye.
Desde la Facultad de Ingeniería de la Autonomous University of Sinaloa, la científica Rubí Morales López trabaja en el desarrollo de cementos híbridos alcalinos, una opción que busca reducir de manera significativa las emissions asociadas a este material clave en la infraestructura moderna.
Repensar el corazón del cemento
El problema se concentra en el clinker, el componente principal del cemento convencional. Su producción exige temperaturas cercanas a los mil 500 grados centígrados, lo que implica un high energy consumption y la liberación de grandes cantidades de carbon dioxide.
La propuesta de Morales López apunta a sustituir hasta el 70% de este material por alternativas de menor impacto.
“Yo he estado trabajando con los cementos híbridos alcalinos desde mi maestría, que fue mi proyecto de investigación y con estos cementos se busca una sustitución de hasta un 70 por ciento del cemento Portland ordinario, o sea, del clinker. Esto para poder combatir el gran impacto ambiental que genera el cemento tradicional”, explicó.
Entre los materiales utilizados destaca el metacaolín, obtenido a partir de arcillas y procesado a temperaturas considerablemente más bajas.
“Comparándolo, las temperaturas disminuyen, son menores y los tiempos también”, detalló, al subrayar las ventajas energéticas de esta alternativa.
Este cambio no solo representa una mejora técnica, sino una oportunidad para reducir la environmental footprint de toda la industria de la construcción.
Innovación con raíces locales
El proyecto también pone el acento en el territorio. La incorporación de materiales disponibles en Sinaloaas the zeolita, abre la posibilidad de desarrollar soluciones más sostenibles a partir de recursos regionales.
Además de mejorar el desempeño del cement, este enfoque fortalece una lógica de innovación que conecta la ciencia con el entorno, reduciendo la dependencia de insumos externos y promoviendo el aprovechamiento responsable de los recursos locales.
Un futuro aún en pruebas
Aunque los resultados son prometedores, la investigación se encuentra en etapa experimental. Actualmente, se realizan pruebas de durabilidad para comparar el desempeño de los cementos híbridos frente a los tradicionales, un paso clave antes de pensar en su aplicación a mayor escala.
“Actualmente en la etapa que estamos es de investigación. Se están agregando estas pruebas de durabilidad de los cementos híbridos comparándolos con los tradicionales, siempre teniendo esta comparación de los tradicionales con los híbridos”, señaló.
Por este trabajo, Morales López fue reconocida en 2025 con el Premio Eustaquio Buelna to the Mejor Tesis de Posgrado, un reconocimiento que destaca el potencial de su propuesta.
Más allá del laboratorio, su investigación plantea una ruta posible para una industria que enfrenta presiones crecientes por reducir su environmental impact. En esa transición, repensar el cement podría ser uno de los primeros pasos para construir ciudades más sostenibles.
Source: CONFIE