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CARBONO NEUTRAL 2030

Una científica sinaloense busca transformar el cemento para reducir su huella ambiental.
Investigación
Una científica sinaloense busca transformar el cemento para reducir su huella ambiental
Desde la UAS, una investigación de Rubí Morales propone sustituir hasta 70% del cemento tradicional con materiales de menor impacto y origen local

El cemento está en casi todo: viviendas, carreteras, puentes. Pero detrás de su presencia cotidiana se esconde uno de los procesos industriales más contaminantes del mundo. Frente a ese desafío, una investigación desarrollada en Sinaloa plantea una alternativa que podría cambiar la forma en que se construye.

Desde la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Sinaloa, la científica Rubí Morales López trabaja en el desarrollo de cementos híbridos alcalinos, una opción que busca reducir de manera significativa las emisiones asociadas a este material clave en la infraestructura moderna.

Repensar el corazón del cemento

El problema se concentra en el clinker, el componente principal del cemento convencional. Su producción exige temperaturas cercanas a los mil 500 grados centígrados, lo que implica un alto consumo energético y la liberación de grandes cantidades de dióxido de carbono.

La propuesta de Morales López apunta a sustituir hasta el 70% de este material por alternativas de menor impacto.

“Yo he estado trabajando con los cementos híbridos alcalinos desde mi maestría, que fue mi proyecto de investigación y con estos cementos se busca una sustitución de hasta un 70 por ciento del cemento Portland ordinario, o sea, del clinker. Esto para poder combatir el gran impacto ambiental que genera el cemento tradicional”, explicó.

Entre los materiales utilizados destaca el metacaolín, obtenido a partir de arcillas y procesado a temperaturas considerablemente más bajas.

“Comparándolo, las temperaturas disminuyen, son menores y los tiempos también”, detalló, al subrayar las ventajas energéticas de esta alternativa.

Este cambio no solo representa una mejora técnica, sino una oportunidad para reducir la huella ambiental de toda la industria de la construcción.

Innovación con raíces locales

El proyecto también pone el acento en el territorio. La incorporación de materiales disponibles en Sinaloa, como la zeolita, abre la posibilidad de desarrollar soluciones más sostenibles a partir de recursos regionales.

Además de mejorar el desempeño del cemento, este enfoque fortalece una lógica de innovación que conecta la ciencia con el entorno, reduciendo la dependencia de insumos externos y promoviendo el aprovechamiento responsable de los recursos locales.

Un futuro aún en pruebas

Aunque los resultados son prometedores, la investigación se encuentra en etapa experimental. Actualmente, se realizan pruebas de durabilidad para comparar el desempeño de los cementos híbridos frente a los tradicionales, un paso clave antes de pensar en su aplicación a mayor escala.

“Actualmente en la etapa que estamos es de investigación. Se están agregando estas pruebas de durabilidad de los cementos híbridos comparándolos con los tradicionales, siempre teniendo esta comparación de los tradicionales con los híbridos”, señaló.

Por este trabajo, Morales López fue reconocida en 2025 con el Premio Eustaquio Buelna a la Mejor Tesis de Posgrado, un reconocimiento que destaca el potencial de su propuesta.

Más allá del laboratorio, su investigación plantea una ruta posible para una industria que enfrenta presiones crecientes por reducir su impacto ambiental. En esa transición, repensar el cemento podría ser uno de los primeros pasos para construir ciudades más sostenibles.

Fuente: CONFIE

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