Después de más de dos siglos sin registros de nacimientos de bisontes en Sonora, una nueva cría comenzó a recorrer los pastizales del norte del estado. El hecho, ocurrido en la reserva Cuenca Los Ojos, en la región de Agua Prieta, es considerado uno de los avances más relevantes para la restauración ecológica del noroeste mexicano.
La información fue publicada por NORO, que detalló que la cría, una hembra llamada “Lista”, nació el pasado 28 de abril como parte del Proyecto Bisonte, una estrategia de conservación impulsada por organizaciones ambientales y autoridades de México y Estados Unidos.
La nueva integrante de la manada fue nombrada en honor al biólogo mexicano Rurik Hermann List, investigador reconocido por su trabajo en la recuperación del bisonte americano, el lobo mexicano y el hurón de patas negras en el norte del país.
Especialistas confirmaron que el nacimiento ocurrió de manera completamente natural y sin intervención humana directa, aunque la manada permanece bajo monitoreo remoto para garantizar su adaptación al entorno silvestre.
El regreso del bisonte al norte de México
El nacimiento de “Lista” ocurrió pocos meses después del traslado de 29 bisontes americanos desde la Reserva de la Biosfera Janos, en Chihuahua, hacia Cuenca Los Ojos, una reserva ubicada cerca de la frontera entre Sonora y Arizona.
La reintroducción forma parte de un esfuerzo binacional que busca recuperar poblaciones silvestres de bisonte americano, especie que históricamente habitó los pastizales del norte de México, pero que desapareció por la caza indiscriminada y la pérdida de hábitat durante el siglo 20
Actualmente, varias hembras del grupo permanecen preñadas, por lo que especialistas prevén nuevos nacimientos durante las próximas semanas.
Un “ingeniero” natural del ecosistema
Más allá de su tamaño y simbolismo, el bisonte americano cumple un papel ecológico fundamental. Ambientalistas lo consideran un “ingeniero del ecosistema” debido a que su forma de alimentarse y desplazarse favorece la regeneración de vegetación nativa, la dispersión de semillas y la infiltración de agua en el suelo.
El movimiento constante de las manadas también contribuye a la recuperación de humedales y zonas áridas afectadas por erosión y degradación ambiental.
En regiones como el desierto sonorense, donde la sequía y la fragmentación del territorio han afectado severamente los pastizales, el regreso del bisonte podría convertirse en una herramienta clave para recuperar equilibrio ecológico.
El nacimiento de “Lista” no solo representa el regreso de una especie emblemática al territorio sonorense, sino también una señal alentadora sobre las posibilidades de restauración ambiental en el noroeste de México.
Fuente: NORO