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CARBONO NEUTRAL 2030

México apuesta por la movilidad eléctrica para avanzar hacia las cero emisiones netas.
Estrategia
México apuesta por la movilidad eléctrica para avanzar hacia las cero emisiones netas
Una alianza entre el PNUMA y Banobras busca movilizar 115 millones de dólares de cofinanciamiento y probar soluciones de electromovilidad en Mérida, Puebla y Tampico

México dará un nuevo paso en su ruta hacia las cero emisiones netas con un proyecto que combinará planeación climática, financiamiento y proyectos de movilidad eléctrica en ciudades del país.

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras) formalizaron un acuerdo para implementar el proyecto Cero Emisiones Netas (México Net-Zero), financiado por el Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF).

De acuerdo con Naciones Unidas México, la iniciativa busca apoyar al país en la transición hacia una economía neutra en carbono y positiva para la naturaleza, en concordancia con sus compromisos climáticos y de biodiversidad.

Uno de los puntos centrales será el transporte. Naciones Unidas señala que este sector representa 23% de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) del país, por lo que México Net-Zero contempla acelerar la electromovilidad y desarrollar proyectos piloto en Mérida, Puebla y Tampico.

De la planeación a las ciudades

El proyecto tendrá tres componentes. El primero busca establecer las bases de un plan nacional de cero emisiones netas mediante la modelación económica y física de las emisiones de GEI.

El segundo estará dirigido a la descarbonización del transporte mediante una transición hacia la electromovilidad, mientras que el tercero llevará esta estrategia al ámbito local con proyectos piloto de movilidad eléctrica en las tres ciudades seleccionadas.

El PNUMA será la agencia implementadora y Banobras la ejecutora. La iniciativa estará bajo el liderazgo institucional de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), en coordinación con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

A partir de la articulación con inversiones de instituciones federales y de los gobiernos locales participantes, el proyecto prevé movilizar un cofinanciamiento estimado en 115 millones de dólares, según Naciones Unidas México.

Una meta para 2035 y otra para 2050

México Net-Zero se inserta en una estrategia climática de mayor alcance. La actualización de la Contribución Determinada a Nivel Nacional, conocida como NDC 3.0, establece por primera vez una meta absoluta de emisiones para 2035 que abarca todos los sectores de la economía.

La meta no condicionada establece para ese año un máximo de entre 364 y 404 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente (MtCO₂e). Existe además una meta condicionada al acceso a financiamiento externo y transferencia de tecnología, que plantea un rango de entre 332 y 363 MtCO₂e.

Ambos escenarios forman parte de la trayectoria que México plantea para alcanzar las cero emisiones netas hacia mediados de siglo.

La política climática comienza también a traducirse en instrumentos de ejecución. En junio de 2026, la Comisión Intersecretarial de Cambio Climático aprobó el Programa Especial de Cambio Climático 2026-2030, concebido para convertir los compromisos climáticos nacionales en metas, acciones, presupuestos e indicadores verificables.

El reto de transformar el transporte

La apuesta por la electromovilidad no se limita al proyecto México Net-Zero. En mayo de 2026, Semarnat firmó una Carta Compromiso con la Alianza ZEBRA —integrada por C40 Cities, el Consejo Internacional de Transporte Limpio y el Instituto de Crecimiento Verde Global— para fortalecer las políticas públicas orientadas a incorporar vehículos de cero emisiones en los sistemas de transporte público.

El desafío será convertir estos acuerdos, mecanismos financieros y proyectos piloto en reducciones verificables de emisiones y en sistemas de movilidad que puedan ampliarse a otras ciudades.

México Net-Zero comenzará ese proceso en Mérida, Puebla y Tampico. La experiencia que generen estas ciudades podrá aportar información sobre los costos, mecanismos de financiamiento y condiciones necesarias para acelerar la transición del transporte urbano hacia tecnologías de menores emisiones.

Con información de Naciones Unidas México y Semarnat

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