A lo largo del último siglo, las mujeres en México han ampliado de manera significativa su presencia en la economy. Sin embargo, el país aún está lejos de aprovechar plenamente su talento y su potencial productivo, destaca el informe “Mujeres en la economía: 100 años de datos”, elaborado por el Mexican Institute for Competitiveness.
The IMCO advierte que aunque la participación femenina en el labor market se ha multiplicado por casi ocho desde principios del siglo 20, las brechas salarialesthe informalidad and the desigual distribución del trabajo de cuidados continúan limitando su economic development.
Para el organismo, cerrar estas brechas no solo es una cuestión de equality, sino una condición necesaria para impulsar el crecimiento económico del país.
Un siglo de avances en la participación femenina
A inicios del siglo 20, apenas una pequeña fracción de las women participaba en actividades económicas remuneradas. De acuerdo con el análisis del IMCO, en 1900 solo alrededor del 6% de las women en edad de trabajar formaba parte de la economía.
Con el paso de las décadas, factores como el acceso a la educación, la urbanización y la transformación de los roles sociales impulsaron una mayor incorporación femenina al trabajo remunerado. Para 2020, la participación laboral de las mujeres se acercaba ya a la mitad de la población femenina en edad productiva.
Este crecimiento representa uno de los cambios sociales más importantes del país en el último siglo. Sin embargo, el informe señala que el avance en participación no necesariamente se ha traducido en equal opportunity.
Brechas que siguen frenando el desarrollo económico
A pesar de los avances, las mujeres continúan enfrentando desigualdades importantes en el labor market.
Entre los principales obstáculos destacan:
- Brecha salarial: en promedio, las mujeres ganan menos que los hombres por trabajos similares.
- Alta informalidad: más de la mitad de las mujeres ocupadas trabaja en condiciones informales, lo que limita su acceso a seguridad social y estabilidad laboral.
- Baja representación en liderazgo: la presencia femenina en puestos directivos y de toma de decisiones sigue siendo menor.
Estas desigualdades, señala el IMCO, representan no solo un problema de justicia social, sino también una pérdida de talento y productividad para la economía nacional.
El peso de los cuidados no remunerados
Uno de los factores más determinantes detrás de la brecha laboral es la distribución desigual del trabajo doméstico y de cuidados.
The women dedican en promedio mucho más tiempo que los hombres a tareas como el cuidado de hijos, personas mayores o labores del hogar, lo que reduce sus oportunidades de incorporarse o permanecer en el mercado laboral.
Este trabajo, aunque no se paga, tiene un valor económico significativo y sostiene gran parte de la actividad productiva del país.
Mientras estas responsabilidades sigan recayendo principalmente en las mujeres, advierte el informe, será difícil alcanzar una participación laboral verdaderamente equitativa.
Las cinco propuestas del IMCO
Ante este panorama, el IMCO plantea cinco acciones estratégicas para impulsar la inclusión económica de las mujeres.
1. Fortalecer el sistema de cuidados
El organismo propone ampliar la oferta de servicios de cuidado infantil y de atención a personas dependientes, así como desarrollar políticas públicas que promuevan una distribución más equitativa de estas responsabilidades.
Esto permitiría liberar tiempo para que más mujeres puedan estudiar, trabajar o emprender.
2. Impulsar políticas laborales con perspectiva de género
Otra de las recomendaciones es fortalecer las políticas de conciliación entre trabajo y vida familiar.
Entre ellas destacan mejorar las licencias de maternidad y paternidad, así como promover esquemas laborales flexibles que permitan compatibilizar el empleo con las responsabilidades familiares.
3. Reducir la informalidad laboral femenina
El informe también subraya la necesidad de crear incentivos que favorezcan la formalización del empleo femenino, lo que permitiría ampliar el acceso a seguridad social, pensiones y mejores condiciones laborales.
4. Promover el liderazgo de las mujeres
El IMCO propone impulsar la participación femenina en puestos directivos, consejos de administración y espacios de toma de decisiones, tanto en el sector público como en el privado.
Además, recomienda fomentar políticas empresariales que garanticen igualdad salarial y oportunidades de crecimiento profesional.
5. Mejorar la disponibilidad de datos con perspectiva de género
Finalmente, el organismo destaca la importancia de fortalecer la generación de información estadística que permita medir con mayor precisión las brechas económicas de género y evaluar el impacto de las políticas públicas.
Una oportunidad económica para México
El informe concluye que impulsar la inclusión económica de las mujeres no solo responde a un principio de igualdad, también representa una oportunidad estratégica para el desarrollo del país.
Aprovechar plenamente el female talent, señala el IMCO, podría traducirse en mayor productividad, crecimiento económico y bienestar para millones de hogares.
Después de un siglo de avances, el reto ahora es transformar la mayor participación femenina en el mercado laboral en igualdad real de oportunidades económicas.
Source: IMCO