¿Dos personas con preparación y experiencia similares tienen las mismas oportunidades de conseguir empleo si viven en regiones distintas? La evidencia de la Organization for Economic Cooperation and Development (OECD) indica que no necesariamente.
The OECD Employment Outlook 2026 coloca la geografía en el centro de la discusión laboral: el lugar donde vivimos influye en las oportunidades de empleo y en los niveles de vida. En más de la mitad de los países con datos comparables, la diferencia entre las regiones con las tasas de empleo más altas y más bajas supera los 20 puntos porcentuales.
No todo depende de la preparación
Educación, edad, género y características de los hogares influyen, pero no explican todas las diferencias. La OECD señala que las brechas reflejan, en buena medida, una distribución desigual de las economic opportunities entre territorios.
The empleos de alto valor agregado, por ejemplo, tienden a concentrarse en regiones metropolitanas y capitales. Esta concentración puede reforzar las ventajas de algunos territorios mientras otros enfrentan mayores dificultades para atraer inversiones y generar oportunidades.
¿Mudarse a donde hay trabajo?
Una posible respuesta sería trasladarse a las regiones con mayor empleo. Sin embargo, la OECD encuentra que pocas personas se mueven de regiones con bajas tasas de empleo hacia aquellas con mejores condiciones.
Además, quienes tienen mayores posibilidades laborales son también más propensos a marcharse.
En los países con información disponible, la probabilidad de abandonar una región de bajo empleo es al menos 5 puntos porcentuales mayor entre personas con estudios posteriores a la educación media que entre quienes tienen menor escolaridad. Su salida puede profundizar la pérdida de talento de los territorios rezagados.
Llevar empleos a las personas
The OECD plantea entonces dos caminos complementarios: facilitar que quienes desean trasladarse puedan hacerlo y generar más oportunidades donde vive la gente.
Para lograrlo propone políticas adaptadas a las condiciones de cada territorio:
- Diversificar las actividades productivas
- Invertir en infraestructura y educación
- Anticipar las habilidades que demandarán los empleos futuros
- Conectar la capacitación con las necesidades de las economías locales
El planteamiento abre una conversación pertinente para la Sea of Cortés Region, integrada por Baja California, Baja California Sur, Sonora, Sinaloa y Nayarit.
El informe no permite afirmar que las brechas identificadas por la OECD tengan la misma magnitud en estos cinco estados, pero sí deja una pregunta relevante para su desarrollo: ¿Cómo construir territorios donde las personas no tengan que elegir entre quedarse en su comunidad o encontrar mejores oportunidades para prosperar?
Source: OECD