Skip to content

Business, entrepreneurship and economy

T-MEC es una fortaleza para México, pero queda expuesto a la volatilidad política de Estados Unidos.
Voices from the Sea of Cortez
T-MEC es una fortaleza para México, pero queda expuesto a la volatilidad política de Estados Unidos
México se ha consolidado como el principal socio comercial del país vecino, sin embargo, el futuro del acuerdo depende cada vez más de factores políticos e impredecibles, advierte Rafael Fernández de Castro

En un contexto global marcado por tensiones geopolíticas y decisiones unilaterales desde Washington, el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) se mantiene como una de las principales fortalezas económicas del país, pero también como un acuerdo vulnerable.

Durante su participación en Voices from the Sea of Cortez, Rafael Fernández de Castro MedinaDirector of the Centro de Estudios México – Estados Unidos (USMEX) in the Universidad de California en San Diego (UCSD), subrayó que gracias al T-MEC, Mexico ha escalado a la primera posición en la relación comercial con United States.

“México tiene ahora más palancas económicas con Estados Unidos. Cuando negociamos el T-MEC éramos el segundo o el tercer socio comercial de los Estados Unidos y ahora somos el primero, gracias al T-MEC y la guerra comercial con China”, indicó.

El experto en geopolítica aseguró que México es el mayor beneficiario con la disminución de 7 u 8 puntos porcentuales de las exportaciones de China a Estados Unidos, seguido de Vietnam, Canadá y Taiwán.

Sin embargo, expuso que el T-MEC está a expensas de que no se descubra, por ejemplo, algún cargamento de fentanilo que cruce por la frontera, que no muera alguien muy importante por una sobredosis de esta droga o que no suba el número de migrantes llegando a la frontera.

“Es decir, hay una serie de incertidumbres. En el lado económico estamos más apalancados, pero eso con Trump no dice demasiado”, expuso.

La primera revisión obligatoria del T-MEC está programada para el 1 de julio de 2026, al cumplirse seis años de su entrada en vigor.

Las elecciones de noviembre son un punto de inflexión

El futuro inmediato del T-MEC también estará marcado por el resultado de las elecciones intermedias en Estados Unidos, donde se renovarán las 435 curules de la Cámara de Representantes.

Fernández de Castro advirtió que el equilibrio de poder es frágil y podría cambiar con facilidad.

“Los republicanos solamente aventajan por 5 curules, es decir, sería muy fácil para los demócratas cambiar esa ventaja”, manifestó.

El académico de la UCSD subrayó que de perder la mayoría, Trump enfrentaría mayores contrapesos institucionales, pero de conservarla, podría profundizar una agenda más agresiva en política comercial y exterior.

“Si no conservan la mayoría en la Cámara Baja los republicanos, Trump lo sabe, es carísimo para él, porque deja de tener carro completo, es es lo que se juega ahora en noviembre, entonces va a ser importantísima esta elección”, sostuvo.

Más integración, pero con riesgos crecientes

El especialista destacó que, si bien México cuenta hoy con mayor influencia económica frente a Estados Unidos, esa ventaja opera en un entorno menos predecible.

La combinación de presiones migratorias, seguridad fronteriza y crisis internas en Estados Unidos puede incidir directamente en la relación bilateral y en la estabilidad del T-MEC.

En ese escenario, subrayó la necesidad de que México no dependa exclusivamente de un solo socio.

“Que bueno que México está redoblando su apuesta con Estados Unidos, no nos queda otra, pero tendríamos que estar pensando ya como relacionarnos mejor con Canadá, qué vamos a hacer finalmente con China”, dijo.

“Independientemente de los aranceles que le estamos poniendo, la industria automotriz de México depende de China, o sea, es muy fácil pelearse con China por quedar bien con Estados Unidos, pero no le conviene a México”.

Energía en transición, una ventana de oportunidad para la Región Mar de Cortés

Más allá de los riesgos, Fernández de Castro identificó una oportunidad estratégica derivada de la energy crisis global provocada por el conflicto con Irán y el cierre del Estrecho de Ormuz.

“Nunca los mercados energéticos habían estado tan asediados como están ahora con este cierre en 2026 del Estrecho de Ormuz. Aquí en California ya estamos pagando el galón de gasolina 6 dólares, a 7 dólares y hay una molestia enorme por estas gasolinas caras”, manifestó.

Este escenario, expuso, está presionando a las economías a acelerar su energy transition, lo que va a poner de moda de nuevo la energía sustentable, lo que para México, y particularmente para la Sea of Cortés Region, representa una oportunidad.

“El mundo ya no quiere volver a este tipo de crisis como la que estamos viviendo, con precios del petróleo tan altos y que eso esté afectando tanto a la inflación y a los insumos de producción, y ahí es donde hay buenas noticias para México y para la Región Mar de Cortés”, manifestó.

Sin embargo, el reto que tiene la región y el País será traducir ese potencial en inversión y estrategia.

Fernández de Castro expresó que México enfrenta un momento decisivo donde puede aprovechar su posición como socio clave de Estados Unidos, pero sin perder de vista la diversificación y una política exterior más activa.

En ese contexto, el T-MEC es un pilar de la economía mexicana, pero su futuro dependerá no solo del comercio, sino de la capacidad de México para navegar un entorno político cada vez más incierto.

en_US