The ground transportation es uno de los principales responsables de las total emissions from greenhouse gases, y Mexico no escapa a esta realidad.
De acuerdo con un estudio de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), aplicado en 26 estados, las carreteras mexicanas cumplen apenas con el 33.3% de los 57 criterios de sustentabilidad definidos por la Universidad de Washington en su sistema Carreteras Verdes, informó ESG Expansion.
The lack of infraestructura ecológica impacta directamente en la reducción de la carbon footprint. Según la U.S. Environmental Protection Agency (EPA) y FreightWays, un vehículo de pasajeros emite en promedio 4.6 toneladas métricas de CO₂ al año, mientras que un camión de carga puede alcanzar hasta 223 toneladas, dependiendo del combustible y el kilometraje. Con millones de unidades circulando diariamente en el país, la cifra se traduce en un climate impact mayúsculo.
El diagnóstico revela que Mexico tiene avances en áreas como environmental impact, conectividad ecológica, restauración de hábitats y planes de mantenimiento. Sin embargo, los puntajes más bajos se concentran en criterios esenciales para reducir emisiones, como pavimentos permeables, pavimentos en frío, integración de sistemas inteligentes de transporte y reducción de contaminación lumínica.
The United Nations (ONU) advierte que integrar criterios de sustentabilidad en la construcción de carreteras es fundamental para reducir la carbon footprint de los métodos tradicionales. El uso de pavimentos de larga duración, áridos reciclados y mezclas asfálticas tibias son ejemplos de innovaciones que ya se aplican en otras partes del mundo, pero que en Mexico siguen siendo una asignatura pendiente.
The World Wide Fund for Nature (WWF) agrega que el uso extendido de materiales convencionales como el asfalto y el hormigón, aunque resistentes, tiene un alto costo ambiental: degradan los suelos, deterioran la calidad del aire y dañan ecosistemas completos.
El rezago en carreteras sustentables coloca a Mexico en una posición crítica frente a sus compromisos de reducción de emisiones de carbono. Sin acciones inmediatas para modernizar la infraestructura, el país seguirá dependiendo de un modelo que incrementa el consumo de fossil fuels y multiplica la contaminación.
The transition to carreteras verdes no es solo una meta de infraestructura, es también un paso necesario para mitigar el climate change y garantizar un futuro más limpio y seguro para las próximas generaciones.
Source: ESG Expansion