Los mercados agrícolas cerraron agosto con una señal de alerta. El Índice Agrícola al Contado de Bloomberg, que sigue 10 productos agrícolas relevantes, aumentó más de 13% durante el mes, su mayor avance mensual desde julio de 2012.
El incremento responde a una combinación de factores: problemas en las exportaciones de trigo del mar Negro, afectaciones climáticas en cultivos de maíz y presiones sobre productos como azúcar y cacao, publicó Bloomberg.
El trigo, entre los principales focos
Los precios del trigo alcanzaron un máximo de tres años ante las afectaciones a los embarques procedentes del mar Negro. Las exportaciones de Rusia y Ucrania, que en conjunto representan más de una cuarta parte de las exportaciones mundiales de este grano, se han desacelerado por ataques a embarcaciones y puertos.
Bloomberg señala que existen pocas alternativas inmediatas para sustituir ese suministro. Argentina enfrenta dudas sobre la calidad de su producción; Canadá tiene limitaciones; Australia, restricciones de capacidad exportadora, y el trigo estadounidense resulta cada vez más costoso.
Clima extremo y mayores costos
A las tensiones geopolíticas se suma el clima. Las olas de calor han afectado cultivos de maíz en Estados Unidos y Europa, mientras las condiciones asociadas con El Niño agregan incertidumbre para otras cosechas.
El azúcar y el cacao, por su parte, registraron aumentos cercanos al 20% durante agosto.
Otro factor de presión está en la energía y los insumos. Las tensiones en Medio Oriente han generado preocupación sobre los flujos de combustibles y fertilizantes, mientras aumentan costos de transporte y energía.
Esto no significa que los precios de los alimentos para los consumidores subirán en la misma proporción. Entre las cotizaciones agrícolas y el precio final intervienen procesamiento, almacenamiento, transporte y comercialización. Sin embargo, Bloomberg advierte que productos como pan, carne y lácteos podrían resentir eventualmente el entorno de mayores costos.
¿Qué puede implicar para la Región Mar de Cortés?
Aunque Bloomberg no analiza específicamente el noroeste de México, el escenario resulta relevante para una región con fuerte actividad agrícola.
El comportamiento del trigo y el maíz puede incidir en las condiciones de comercialización de cultivos importantes para Sonora, Baja California y Sinaloa. A la vez, mayores precios de fertilizantes, combustibles, energía y transporte pueden elevar los costos de producción.
Un aumento de las cotizaciones internacionales tampoco implica automáticamente mayores ganancias para los productores: el resultado depende de rendimientos, costos, tipo de cambio y condiciones de comercialización.
Para la Región Mar de Cortés, las variables a seguir serán los precios internacionales de granos y fertilizantes, los costos energéticos y de transporte y la evolución del clima. Las turbulencias del mercado mundial pueden terminar influyendo tanto en cuánto cuesta producir como en cuánto paga el consumidor.
Fuente: Bloomberg