El ingreso digno comienza a consolidarse como uno de los nuevos indicadores de la responsabilidad social empresarial. La propuesta busca que las empresas garanticen remuneraciones suficientes para que las personas trabajadoras y sus familias vivan con dignidad, más allá del salario mínimo.
En un artículo publicado en el blog Iniciativa Capitalismo Social, del Centro Eugenio Garza Sada, Rogelio Gómez Hermosillo, presidente ejecutivo de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, sostuvo que “el capitalismo social se refleja desde la nómina”.
“Nuestro propósito es claro y muy concreto: que toda persona que trabaje en una empresa de la IP tenga un ingreso suficiente para que, con su familia, pueda vivir con lo esencial, conforme a la dignidad humana, que pueda aspirar a ser parte de la clase media”, afirmó.
La propuesta forma parte del colectivo Vida Digna, que impulsa la adopción voluntaria del concepto de living wage o ingreso digno. Para 2026, el colectivo propone como referencia nacional una remuneración mensual de 14 mil 400 pesos libres para quienes perciben los menores ingresos. La cifra se calcula a partir del costo estimado de una canasta de vida digna para una familia de cuatro personas, considerando dos personas perceptoras de ingresos.
El modelo plantea tres principios: su adopción es voluntaria, puede implementarse de manera gradual según la capacidad de cada empresa y constituye una dimensión fundamental de la responsabilidad social empresarial.
De acuerdo con Gómez Hermosillo, las organizaciones que ya han incorporado esta práctica reportan beneficios como mayor productividad, menor rotación de personal, mayor facilidad para cubrir vacantes y un mejor clima laboral.
“Por supuesto, contribuye al crecimiento económico, a la cohesión social y a la formalidad”, indicó.
En su artículo, el autor invitó a las empresas interesadas a conocer experiencias, metodologías y casos de éxito a través del colectivo Vida Digna, y a solicitar asesoría para implementar este modelo.
Destacó que una empresa comprometida con el desarrollo sostenible comienza por garantizar condiciones de vida dignas para quienes hacen posible su operación.
Fuente: Iniciativa Capitalismo Social, del Centro Eugenio Garza Sada