La posición de México en el mundo, tras las reformas del Poder Judicial, atraviesa un momento complejo. Durante la charla Situación Actual de México en el Mundo, del ForoTalk Summit 2025, el economista Luis de la Calle Pardo advirtió que el país vive un deterioro profundo del Estado de derecho, comparable en escala e impacto a decisiones históricas que marcaron negativamente a la nación, como la nacionalización bancaria de 1982.
De la Calle comparó la situación mexicana con modelos como Japón, donde el respeto entre ciudadanos y la solidez institucional permiten una convivencia ordenada, como pagos exactos en el transporte público, confianza entre desconocidos y un sistema que funciona aunque un mismo partido político gobierne por décadas.
Fue un caso para hacer una comparativa obligada y luego explicar el problema de México.
Para De la Calle, México tomó otra dirección, la de tener prioridades gubernamentales que se concentraron en proyectos específicos, como la refinería de Dos Bocas, el Tren Maya, Internet para Todos o centros de salud bajo el concepto de Bienestar, dejando de lado la institucionalidad.
Esa lógica, dijo el economista, resumida en una frase clave del expresidente López Obrador, “me canso ganso”, se convirtió en una metodología política para hacer las cosas “a pesar de todo y contra todo”, siendo una afección para el país.
Uno de los problemas que atrajo fue el incremento de violencia y que se utilizara la idea de seguridad nacional para justificar la concentración de decisiones, desde obras hasta comunicaciones, pasando por inversiones y participación del Ejército.
Esa serie de acciones, afirmó, abrió la puerta para que el poder de las Fuerzas Armadas se extendiera sobre órganos autónomos, el Poder Judicial y los contrapesos democráticos.
Además, la reforma judicial aprobada recientemente representa, para él, un golpe comparable al de 1982: una modificación que podría tardar décadas en revertirse.
“Destruir al Poder Judicial nos costará años”, insistió frente a participantes del Summit Foro Mar de Cortés 2025.
El dilema, señaló, ahora recae en la presidenta Claudia Sheinbaum, sobre decidir si será ella quien inicie la reconstrucción institucional o si esa responsabilidad quedará para el próximo gobierno.
Una crisis que también abre oportunidad
A pesar del deterioro, De la Calle sostiene que el nivel de daño abre una opción histórica, que parte de rehacer el Poder Judicial desde sus bases y volverlo más funcional que nunca.
Recordó que el sistema de justicia anterior no era ejemplar, pero había mejorado durante 30 años.
“Hoy, la crisis podría permitir imaginar un modelo más eficiente y moderno, siempre y cuando ciudadanía y gobierno participen”, expresó.
El economista destacó la decisión del presidente de la Suprema Corte de rechazar una solicitud de la Fiscalía para revisar casos ya sentenciados con todas sus instancias agotadas.
“Permitirlo habría roto uno de los pilares del derecho: la cosa juzgada. Para De la Calle, este rechazo es una señal de esperanza”, afirmó.
Sin embargo, dijo creer que ahora se necesita una reforma profunda que ayude a la reconstrucción del Poder Judicial, que incluye reducir los actuales 32 circuitos federales a cinco, seis o siete, siguiendo modelos como Estados Unidos.
La idea es que:
- La Suprema Corte resuelva solo casos emblemáticos.
- El 99.9% de los asuntos quede en manos de tribunales regionales.
Magistrados altamente competentes dirijan esos circuitos. - Un rediseño así, dijo el economista, podría colocar a México en un estándar internacional más sólido en materia de instituciones.
“No solo debe imaginárselo la presidenta; debemos imaginarlo todos”, dijo.