El futuro del abasto de agua en el norte de Sinaloa pasa necesariamente por el manejo eficiente y sustentable de la cuenca del río Fuerte, advirtió Sandra Guido Sánchez al participar en Foro Talks realizado en Los Mochis, donde presentó la propuesta de un Plan de Manejo Integral de la Cuenca (PMIC) como estrategia central para garantizar la seguridad hídrica de la región.
La directora de la organización civil Conselva, Costas y Comunidades participó como oradora principal en esta iniciativa de diálogo estratégico impulsada por Foro Mar de Cortés, con la conferencia “Soluciones a la escasez de agua: más allá de las lluvias”, que fue escuchada por casi 100 asistentes.

El objetivo de la implementación de un PMIC es pasar de la dependencia de las lluvias a un manejo de la cuenca basado en ciencia, planificación y acción coordinada, explicó.
“Vamos a aplicar un modelo que tenemos replicable para el manejo de la cuenca. Este es un modelo que hemos usado varias veces, en donde lo primero que hacemos es estudiar cómo está la cuenca y qué debemos hacer para manejarla, es decir, diseñar el mapa de soluciones”, dijo.
La propuesta, detalló, se desarrollará en tres etapas:
- Caracterización y diagnóstico: estudios para conocer el estado de la cuenca y las fuentes de agua.
- Plan de acción: intervenciones específicas en cada microcuenca, priorizando las de mayor potencial de recarga.
- Fortalecimiento organizacional: creación de un grupo promotor local y una organización implementadora que asegure la ejecución de las acciones.

Guido Sánchez explicó que la cuenca del río Fuerte es extensa, abarcando partes de Chihuahua, Durango y el sur de Sonora, y su estado de conservación es determinante para el suministro de agua en el norte de Sinaloa.
Subrayó que el modelo propuesto por Conselva identifica tres tipos de intervención:
- Proteger las zonas que ya producen agua de forma natural.
- Restaurar las áreas degradadas.
- Ajustar las actividades productivas en aquellas que requieren mejorar su capacidad de captación.

Detalló que el modelo de intervención contempla estudios científicos y el uso de modelos hidrológicos para identificar zonas prioritarias de conservación, áreas que requieren restauración y sitios donde es necesario ajustar las actividades productivas para mantener la capacidad de captación de agua.
Enfatizó que el manejo de la cuenca debe integrar la infraestructura verde, que permite infiltrar agua y recargar acuíferos, con la infraestructura gris, para lograr un sistema de captación más eficiente.
“Estamos muy acostumbrados a la infraestructura gris: las presas, los canales, las bombas. La infraestructura verde, que es la que capta el agua, es el suelo y la vegetación, y ahí nosotros trabajamos para incrementar lo que se llama lluvia efectiva, que es el porcentaje de la precipitación que efectivamente se transforma en agua y en acuífero”, indicó.

La experiencia previa de Conselva en la cuenca del río Presidio muestra que, con inversiones focalizadas, es posible incrementar la recarga de acuíferos hasta en 55%, reducir significativamente la erosión del suelo y con ello el azolvamiento de presas, lo que prolonga su vida útil y mejora el suministro.
Adaptarse ante sequías más severas y cambio climático
La propuesta presentada por Guido Sánchez ante liderazgos del norte de Sinaloa surge en un escenario de crisis hídrica cada vez más grave.
Recordó que en 2024 las presas del estado llegaron a un nivel promedio de apenas el 4% de su capacidad, algo sin precedentes en los registros.
“No es la primera vez que los sinaloenses nos enfrentamos a sequía, pero sí creo que esta es una de las más agudas que podamos recordar. Desde 1990 se empiezan a presentar cada vez sequías más frecuentes, más agudas y de mayor severidad”, indicó.

La experta subrayó que esto no es solo una sequía, sino que estamos frente a un nuevo clima donde el agua será un recurso cada vez más escaso. Citó proyecciones del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático que anticipan para Sinaloa, Sonora y Chihuahua un incremento de entre 1.2 y 4.6 °C en la temperatura media, acompañado de una disminución en las lluvias para los próximos años.
“Es clave que podamos asumir que estamos ante nuevo clima donde el agua va a ser un recurso esencial. Tenemos el desafío de seguir siendo una región próspera, pero en un nuevo escenario climático, con un recurso del que hemos dependido y que ahora va a ser escaso”, dijo.
Dos caminos: no hacer nada o construir un Plan Hídrico Integral
Ante este escenario, Guido Sánchez subrayó que hay dos alternativas: no hacer nada y seguir viviendo en la incertidumbre, dejando que los escenarios del cambio climático nos alcancen; o levantarse y construir un Plan Hídrico Integral que garantice seguridad en el abasto de agua para la región.
Este plan, explicó, se basa en dos ejes: incrementar la captación de agua en la cuenca y administrar eficientemente el recurso. Actualmente, Sinaloa consume el 10.3% del agua de todo el país, de la cual el 94% se utiliza en la agricultura.
“Si resolvemos el uso eficiente en este sector, garantizamos también el agua para las ciudades y la industria”, subrayó.

La directora de Conselva llamó a los liderazgos de la región a dejar de pensar en que el gobierno va a resolver solo este problema, porque la seguridad hídrica es tarea de todos y de ella dependen la economía y el bienestar de las próximas generaciones.
Uno de esos liderazgos es Eduardo Arámbula Pérez, director de Codesin Zona Norte, quien es impulsor de la propuesta del PMIC y comentó que hay empresas y organismos muy interesados en participar.
“Invitarlos a sumarse, porque aquí sembramos, producimos, y consumimos agua. Tendremos que ser muy cuidadosos y muy celosos de que lo que se lleve a cabo para generar más certidumbre hídrica en nuestra región y a perpetuidad se lleve de la mejor manera”, dijo.

Destacó que un paso muy importante que están dando es involucrar a Foro Mar de Cortés en este reto, porque es una organización que está impulsando prácticas sustentables, con enfoque hacia la prosperidad.
Juan Pablo Yamuni Robles, Director General de Foro Mar de Cortés, destacó que hay una inquietud para que el modelo que está aplicando Conselva en el sur de Sinaloa pueda ser replicado en todo el estado.
Radamés Díaz Meza, Presidente Ejecutivo de Foro Mar de Cortés, invitó a los asistentes a reflexionar sobre el legado que quieren dejar a las próximas generaciones.
“Si Mochis tiene como factor fundamental de su economía el agua, si en Sinaloa tenemos el 10% del consumo del agua nacional, ¿qué estamos haciendo por el recurso más importante y la variable crítica de nuestra economía que es el agua?”, cuestionó.

Con el Plan de Manejo Integral de Cuenca del río Fuerte, el norte de Sinaloa puede poner el ejemplo en este tema para toda la Región Mar de Cortés, pero se requiere la participación decidido de sus liderazgos, subrayó.