En los últimos años, el sector empresarial se enfrenta a desafíos significativos debido al cambio climático. Desde la implementación de políticas ambientales hasta la adopción de tecnología verde, las empresas deben adaptarse rápidamente para cumplir con los estándares de sostenibilidad.
La falta de financiamiento adecuado y la necesidad de innovación tecnológica son barreras importantes que deben superar. Además, las iniciativas para frenar el cambio climático han cobrado fuerza en todo el mundo. Desde el consumo responsable hasta el uso de transporte público, la sociedad ha incorporado la sostenibilidad en sus decisiones diarias.
Sin embargo, el reto sigue siendo global y requiere la participación activa de gobiernos, empresas y ciudadanos, destaca en un artículo para Ethic la periodista Carmen Díaz Beyá, especialista en temas del medio ambiente y ecología.
“Según el último informe del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) ‘no hay vuelta atrás en todos los cambios que están sucediendo a nuestro alrededor’”, destaca.
Para hacer frente a esta situación, dice, la Unión Europea lanzó en 2019 el Pacto Verde Europeo, con el objetivo de convertir al continente en el primero neutro en carbono para 2050. Esta estrategia impacta a todo tipo de entidades y requiere compromisos concretos del sector corporativo.
De la intención a la acción
Un estudio del Pacto Mundial de la ONU en 2022 reveló que el 58% de las empresas españolas cuentan con una política de sostenibilidad, pero solo el 41% logra cumplirla en su totalidad. La principal barrera es la falta de financiamiento para implementar medidas efectivas, expone la periodista en su artículo.
Ante esta situación, CaixaBank ha desarrollado una calculadora de huella de carbono gratuita dentro de su Plan de Sostenibilidad 2025-2027. Esta herramienta está diseñada para que tanto particulares como empresas puedan medir sus emisiones y recibir asesoramiento personalizado para reducirlas.
“La entidad financiera, en colaboración con Aenor, proporciona a Pymes, empresas y grandes compañías de diferentes sectores un servicio añadido de verificación de su huella de carbono para acompañarlas en su eficiencia energética y el proceso de descarbonización y promover que sean más sostenibles”, subraya.
El servicio de CaixaBank no solo calcula las emisiones directas de CO2 (energía, transporte, procesos industriales), sino también las emisiones indirectas, como las generadas en la cadena de suministro, los viajes de negocios y el tratamiento de residuos.
Este enfoque integral permite a las empresas identificar áreas críticas donde pueden reducir su impacto ambiental.
Díaz Beyá explica que la metodología empleada se basa en el Greenhouse Gas Protocol (GHG Protocol), un estándar internacionalmente reconocido. Esto asegura que los resultados sean comparables a nivel global y facilita el seguimiento de las emisiones a lo largo del tiempo, promoviendo la mejora continua.
Inversión en un futuro sostenible
Más allá de la medición de la huella de carbono, CaixaBank se ha comprometido a movilizar 100 mil millones de euros en los próximos tres años para financiar proyectos de energías renovables, movilidad limpia y edificación eficiente. También impulsará la inclusión financiera, la formación y el empleo, contribuyendo al desarrollo económico y social.
El impacto de las empresas ya no se mide solo en términos financieros. La responsabilidad ambiental y la transparencia son cada vez más valoradas por los consumidores. Un estudio de la Escuela Europea de Dirección y Empresa (EUDE) confirma que un tercio de los consumidores prefieren marcas con un compromiso social y ambiental claro.
La periodista considera que con herramientas tecnológicas y estrategias de financiamiento, las empresas tienen la oportunidad de liderar el cambio hacia una economía sostenible, pero es necesaria la colaboración entre el sector corporativo, las instituciones y la sociedad para alcanzar los objetivos climáticos y garantizar un futuro más sostenible para todos.
Fuente: Ethic