Ir al contenido

Empresa, emprendimiento y economía

Salvar el Golfo de California empieza en tierra firme, con enfoque “de la cuenca al mar”, destaca especialista
Mar de Cortés
Salvar el Golfo de California empieza en tierra firme, con enfoque “de la cuenca al mar”, destaca especialista
Un proyecto científico encabezado por la UNAM propone gestionar ríos, acuíferos y actividades productivas como parte de un solo sistema con el mar; plantean crear una Red de Amigos del Golfo de California en la que colaboren academia, gobierno, sector productivo y sociedad civil

La sustentabilidad del Golfo de California no se resolverá únicamente protegiendo sus aguas. Para el investigador Fernando González Villarreal, del Instituto de Ingeniería de la UNAM, la clave está en mirar tierra adentro y entender que ríos, acuíferos, ciudades, agricultura y actividades productivas forman un solo sistema con el mar.

A este cambio de mirada lo llama el enfoque “de la cuenca al mar”, una propuesta científica que busca replantear la forma en que México gestiona uno de sus ecosistemas más valiosos.

Durante su participación en Diálogo con Ingenieros, en el Colegio de Ingenieros Civiles de México, González Villarreal subrayó que no se puede estudiar en forma aislada ni las cuencas, ni el mar, sino que forman un sistema fundamentalmente integrado.

“Tenemos una conexión directa entre el mar y las cuencas de aportación, y ese enfoque se llama ‘de la cuenca al mar’. Se ha venido utilizando recientemente en el mundo para estudiar cuencas importantes como la Bahía de Chesapeake y el Mar Báltico”, indicó.

Un ecosistema único, bajo presión

El especialista subrayó que el Golfo de California es un sitio natural patrimonio mundial de la UNESCO que alberga cerca de 5,700 especies endémicas, 22 sitios Ramsar y 24 áreas naturales protegidas.

Sin embargo, esta franja de alto valor ecológico también es escenario de una intensa actividad económica en sectores como la agricultura, pesca, acuacultura, turismo y minería.

Esa convivencia ha dejado huella. De acuerdo con el investigador, 80% del agua dulce que antes llegaba al Golfo ya no lo hace, mientras que cada año se vierten alrededor de 460 mil toneladas de nitrógeno provenientes principalmente de la agricultura, la acuacultura, las descargas urbanas y la ganadería.

“Lo hemos convertido en un drenaje, en un basurero”, lamentó González Villarreal, al señalar que este exceso de nutrientes ha detonado procesos de eutrofización que ponen en riesgo la biodiversidad marina.

Mirar desde el espacio y desde el territorio

El enfoque “de la cuenca al mar” no solo es conceptual. El proyecto desarrollado entre 2020 y 2023 por la UNAM integra monitoreo satelital, mediciones en campo y modelos científicos para evaluar de manera continua la salud del Golfo y sus cuencas de aportación, manifestó el especialista.

Agregó que a partir de este trabajo se desprendió una nueva etapa del proyecto que se llama “En Acción por la Sustentabilidad”, en la que Banobras, Conagua y el Instituto de Ingeniería de la UNAM replantean el desarrollo del Golfo de California y sus cuencas de aportación.

Detalló que esta nueva etapa tiene, siete líneas de acción:

  1. Formar la Red de Amigos del Golfo de California.
  2. Crear una red de monitoreo y evaluación para evaluar en el tiempo el desarrollo del plan y el impacto en la biodiversidad.
  3. Caracterización y análisis de flujos de aguas dulces, de agua salada, de contaminantes y de algunas otras materias.
  4. Evaluación del impacto de las plantas desaladoras.
  5. Programas sectoriales de infraestructura.
  6. Sistemas financieros y de gobernanza.
  7. Comunicación y formación de capacidades.

Indicó que el sistema combina 24 variables medidas en 160 puntos de muestreo, junto con información satelital sobre clorofila verde, índice normalizado de humedad, temperatura y salinidad.

“Uno de los retos más importantes es combinar lo que vemos del espacio y lo que medimos en tierra y poder calibrar de esa manera lo que estamos midiendo del espacio”, explicó.

Este acoplamiento ha permitido identificar zonas críticas, fuentes de contaminación puntuales y difusas, así como evaluar el impacto de actividades como la camaronicultura, la minería y las descargas municipales.

Ciencia aplicada para cambiar prácticas

Uno de los casos más avanzados es el del Valle del Yaqui, donde se evaluó el sistema de riego con apoyo de expertos, agricultores y autoridades. El objetivo es mantener la productividad agrícola reduciendo el uso de agua y fertilizantes.

Dijo que se hicieron estudios en pequeñas parcelas demostrando distintos tratamientos de agua y de fertilización, con el objetivo de mantener la productividad reduciendo la aplicación de fertilizantes, especialmente de urea, de 300 a 200 kilos.

“El programa Regional de Infraestructura en la Agricultura tiene una inversión estimada para todos los distritos de riego de 70,000 millones de pesos para 1.4 millones de hectáreas, con los resultados esperados de poder reducir en 30% la descarga al Golfo de California de nitrógeno y ahorrar 1,200 millones de metros cúbicos de agua al año”, manifestó.

Un cambio de paradigma urgente

Para el investigador, el mayor reto no es técnico, sino cultural y político, con un cambio fundamental de paradigma para cuidar el Golfo de California.

“Necesitamos enfocar estos problemas difíciles para buscar cambiar la forma en que nos relacionamos con los recursos naturales y especialmente con el Golfo de California. No podemos seguirlo tratando como el basurero nacional de toda la costa del Pacífico”, manifestó.

Se tiene que buscar hacer una agricultura diferente, que además no cuesta más; se tiene que hacer un tratamiento de aguas diferente y exigirle a las ciudades que no sigan contaminando ríos, lagos y al Golfo de California.

El enfoque “de la cuenca al mar” plantea pasar de una gestión fragmentada a una visión integral, donde infraestructura, ciencia, financiamiento y gobernanza trabajen juntos para asegurar la salud del Golfo, no solo para esta generación, sino para las que vienen.

Fuente: Colegio de Ingenieros Civiles de México

es_MX