Ante el escenario de creciente violencia e incertidumbre que padecen los estados de la Región Mar de Cortés, la especialista en Seguridad Sigrid Arzt Colunga afirmó que su prosperidad depende de fortalecer las capacidades institucionales desde lo local y lo estatal, y no únicamente de las estrategias federales.
Durante la sesión 39 de Voces del Mar de Cortés, plataforma de diálogo de la organización civil Foro Mar de Cortés, la también analista advirtió que la seguridad debe entenderse como una condición indispensable para el desarrollo sostenible, la inversión y el bienestar social.
“La ausencia del Estado de Derecho, la seguridad y la paz impactan negativamente en la prosperidad. Sin seguridad no hay bienestar. Sin seguridad no hay inversión. Sin inversión no hay crecimiento económico”, enfatizó.
Prosperidad en riesgo
Arzt Colunga contextualizó el desafío en un escenario regional y global. Citó estudios recientes del Banco Mundial que alertan que el crimen organizado está “estrangulando” a América Latina, afectando no solo el control de territorios, sino también la gobernanza, la economía y la legitimidad institucional.
De acuerdo con estos análisis, México se ubica entre los países con mayor presencia del crimen organizado, fenómeno que va más allá de los homicidios.
La experta explicó que el problema incluye la gobernanza criminal, la extorsión sistemática y la captura de instituciones públicas, lo que limita la competitividad y desalienta la inversión.
“La gobernanza criminal quiere decir que los grupos criminales están controlando agrupaciones políticas, sociales, económicas y están sustituyendo las actividades del Estado legítimo”, indicó.
Subrayó que se ha evidenciado cómo el avance de la captura del Estado por parte del crimen organizado, tanto en la región como en el país.
La consultora especializada en seguridad expuso que la primera autoridad responsable de proteger la integridad y el patrimonio de las personas es la policía local, articulada con ministerios públicos, fiscalías, jueces y sistemas de prevención.
“La seguridad se construye desde lo local y lo estatal, y afirmo esto porque hemos tenido la costumbre histórica de esperar que la Federación construya las políticas públicas que se requieren para atender las problemáticas de inseguridad que vivimos en nuestros entornos”, sostuvo.
Sin embargo, advirtió que las instituciones de seguridad y justicia enfrentan un deterioro estructural de más de dos décadas, con debilidades que alimentan la impunidad. En este sentido, criticó que muchas estrategias han sido reactivas, mediáticas o de corto plazo, sin lograr transformaciones profundas.
Violencia y disputa territorial
Arzt Colunga describió que la Región del Mar de Cortés atraviesa una disputa territorial entre organizaciones criminales que buscan controlar rutas, economías ilegales y territorios estratégicos. Este escenario se refleja en el incremento de delitos como extorsión, robo, desapariciones y homicidios en entidades como Sinaloa, Sonora y Baja California.
En particular, mencionó el impacto de la violencia en ciudades como Culiacán, Tijuana, Ciudad Obregón y Hermosillo, que han registrado niveles elevados de criminalidad que las ubican entre las 17 más violentas de México y entre las 50 más violentas del mundo.
Ante este panorama, cuestionó los discursos de competitividad y desarrollo que no abordan la inseguridad como prioridad, advirtiendo que la atracción de inversiones será limitada mientras no exista Estado de Derecho.
Ciudadanía organizada para exigir, evaluar y exhibir
La fundadora y CEO de la consultora PRIVA (DATA) explicó el importante rol que juegan la sociedad civil y el sector empresarial en este tema.
Dijo que la ciudadanía debe exigir resultados mediante una estrategia basada en tres acciones: exigir, evaluar y exhibir.
Y advirtió que la participación en elecciones ya no es suficiente, dado que la clase gobernante logra ganar o mantener el poder pese a los deficientes resultados en seguridad pública.
“Los ciudadanos nos convertimos en rehenes de nuestra propia omisión y pasividad ante la inseguridad y violencia; se rompió el circuito violencia- inseguridad-presión electoral. En este país, en los últimos 20 años, nadie ha perdido un proceso electoral por no brindar seguridad, y la violencia que ha azotado a varios estados y municipios dan cuenta de ello”, manifestó.
La democracia también implica elevar los costos políticos de la omisión, pero si la sociedad no se organiza, la violencia seguirá creciendo, advirtió.
Recordó experiencias exitosas en el país, como los modelos de colaboración entre gobiernos, empresas y sociedad civil en estados como Chihuahua, la Comarca Lagunera, Nuevo León y Aguascalientes que han logrado avances en prevención y fortalecimiento institucional a largo plazo.
Inversión institucional para el futuro
Sigrid Arzt propuso impulsar inversiones sostenidas en capital humano, infraestructura, tecnología, equipamiento y mejores condiciones laborales para policías.
También subrayó la necesidad de fortalecer sistemas de atención a emergencias, centros de inteligencia, fiscalías y tribunales, con una visión de largo plazo que permita recuperar la confianza ciudadana.
“Sin un esfuerzo comprometido, articulado, sistemático sobre las autoridades, no habrá cambios sobre el contexto de la violencia que se vive en la región y en México”, manifestó.
La consultora recalcó que sin seguridad y sin paz, no habrá prosperidad, no habrá inversión y, como consecuencia, no habrá crecimiento económico.