Huella hídrica ¿qué es y por qué es importante medirla?

Ante las cada vez más recurrentes sequías que padecen grandes extensiones del país, incluidos los estados del noroeste de México, conceptos relativamente poco conocidos como la huella hídrica empiezan a cobrar mayor relevancia.

The Water Footprint Network define la huella hídrica como un indicador que mide la cantidad de agua utilizada para producir los bienes y servicios que utilizamos. Puede utilizarse para determinar el volumen total de agua empleado en actividades como la agricultura o en procesos productivos como los de las industrias, destaca el blog Acción Ecológica.

Agrega que la huella hídrica puede ser usada para determinar el consumo de agua a nivel individual, local, nacional o aquella que es particular a determinados negocios.

“El uso de este recurso se mide con relación al volumen de agua dulce consumido, evaporado o contaminado. Este puede ser medido en un periodo o en una región geográfica específica”.

Fundación Aquae destaca que existen diferentes tipos de huella hídrica, en función de la fuente de la que proviene el insumo:

Huella hídrica azul

  • Responde a la cantidad de agua que procede de fuentes superficiales o subterráneas que se utiliza para la producción de un producto o para la provisión de un servicio.

Huella hídrica verde

  • En algunas ocasiones se utiliza agua de lluvia para el proceso de fabricación de un producto. Se calcula observando el volumen de agua de lluvia que se incorpora al proceso productivo y que no pasa a ser agua residual.

Huella hídrica gris

  • Este tipo de huella hídrica sirve como indicador del nivel contaminación del agua dulce derivado de la totalidad del proceso productivo y de comercialización de un producto. La huella hídrica gris es el valor resultante de calcular la cantidad de agua necesaria para diluir las sustancias contaminantes hasta que el agua sea lo suficientemente limpia como para pasar los controles de calidad que marca la ley.

¿Qué es el agua virtual?

De acuerdo con la Comisión Nacional del Agua, el agua virtual representa el cálculo de la cantidad total de agua que se requiere para obtener un producto, lo cual incluye el agua utilizada durante el cultivo, el crecimiento, procesamiento, fabricación, transporte y venta de los productos. Para cada alimento y producto agrícola o industrial se puede calcular el contenido de agua virtual y se dice que es virtual porque no está presente en los productos finales.

¿Cómo se mide la huella hídrica?

La Conagua destaca que la huella hídrica se calcula como el consumo doméstico de los recursos hídricos, menos las exportaciones de agua virtual, más las importaciones de agua virtual.

Para un producto, es el contenido total de agua azul, verde y gris involucrada en toda la cadena de procesos de elaboración de este.

La huella hídrica de una persona se obtiene de sumar la huella hídrica de todos los productos, bienes y servicios que consume y utiliza.

La huella hídrica de producción de un país se obtiene de sumar el agua verde, azul y gris en todos sus procesos productivos agropecuarios, así como el agua azul y gris de los industriales y domésticos.

Huella hídrica en el mundo

Para los países desarrollados, el nivel de consumo de bienes y servicios es alto, la huella hídrica por persona es grande debido al mayor nivel adquisitivo y alto consumo de carne y productos industrializados. En contraparte, los países en desarrollo generalmente tienen huellas hídricas bajas, aunque en ocasiones tienen huellas hídricas por persona altas, aunque sus niveles de consumo sean menores, sí tienen una baja eficiencia en el uso del agua o condiciones climáticas desfavorables para el cultivo.

A nivel mundial, la huella hídrica de consumo per cápita se estima en 1,385 m³/año. Los tres países norteamericanos se encuentran por encima de este promedio: Estados Unidos ocupa el octavo lugar, Canadá el 20 y México el 49 para este indicador. El consumo de productos agropecuarios compone la mayor parte de nuestra huella hídrica como individuos.

La huella hídrica promedio de México es de 1,978 metros cúbicos por habitante.

El 86% de la huella hídrica de un mexicano consiste en productos alimentarios y bebidas, 6% otros productos agropecuarios (pieles y algodón principalmente), 5% consumo doméstico y 3% productos industriales.

Los hábitos alimenticios, patrones de consumo y estilo de vida (transporte, tecnología, entretenimiento, ocupación, aficiones) son los factores que determinan la magnitud de nuestra huella hídrica individual, es decir, qué tanta agua es necesaria para que podamos vivir de la forma en que lo hacemos. Invariablemente, la cantidad de agua que se utilizó en un proceso fue a costa de otro posible uso, o del agua que requieren los ecosistemas.

Fuentes: Acción Ecológica, Fundación Aquae, Conagua

Francisco Cuamea: