La recuperación de los bosques de kelp en la península de Baja California se ha convertido en un esfuerzo conjunto entre gobierno, pescadores, academia y sociedad civil organizada. Este ecosistema, esencial para la biodiversidad marina y el sustento de miles de familias, enfrenta una crisis derivada de las olas de calor marino que en la última década han reducido drásticamente su extensión.
El 30 de septiembre de 2025, en Ensenada, la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) encabezó el primer taller del Programa Nacional de Restauración Ambiental 2025–2030 (PNRA), dedicado a los bosques de macroalgas. La meta: construir el Plan de Acción de Restauración (PAR) que permita revertir la degradación de este hábitat marino, único en México por encontrarse solo en las costas del Pacífico de la península de Baja California.
Un ecosistema en riesgo
De acuerdo con Laura Ibarra García, coordinadora de Pesca Sostenible en Pronatura Noroeste, los bosques de Kelp han perdido entre el 90 y el 95% de su cobertura en ciertas áreas debido al aumento sostenido de la temperatura del mar. La desaparición de estos bosques pone en riesgo pesquerías clave como la del abulón, la langosta y el erizo, pilares de la economía costera y fuentes de empleo para miles de familias.
“Es un ecosistema súper importante y en la última década hay zonas en las que ha disminuido hasta un 90-95% su cobertura. Es una situación muy drástica y el impacto es para el estado y el país porque son pesquerías de alto valor que se exportan: la langosta, el erizo, el abulón, y que generan un montón de empleos directos e indirectos”, indicó.
Colaboración intersectorial
El grupo núcleo del proyecto está integrado por la SEMARNAT, la Secretaría de Pesca y Acuacultura de Baja California (SEPESCA) y el Frente de Permisionarios Organizados del Sector Social Pesquero, que agrupa a 18 organizaciones y representa cerca del 40% del sector ribereño en el Pacífico del estado.
Fue precisamente este Frente el que llevó el tema directamente a la titular de SEMARNAT, Alicia Bárcena, impulsando la creación de un plan de restauración con alcance nacional. A este trabajo se han sumado investigadores marinos, universidades y organizaciones de la sociedad civil, entre ellas Pronatura Noroeste, que colabora en la facilitación del proceso, la coordinación logística y el vínculo con especialistas como Richard Cudney, experto en planeación estratégica ambiental.
Un esfuerzo con visión de futuro
El reto ahora, señala Ibarra García, es integrar las múltiples iniciativas que existen en la región —desde las académicas hasta las comunitarias— en un solo plan de acción regional que permita compartir aprendizajes, recursos y resultados.
Por primera vez, los bosques de Kelp han sido reconocidos a nivel federal como un ecosistema prioritario, lo que sienta un precedente para la gestión ambiental en México. La restauración de estos bosques no solo busca recuperar un hábitat único, sino también fortalecer la seguridad alimentaria, el empleo pesquero y la resiliencia costera frente al cambio climático.
Este proyecto es una muestra que la cooperación entre sectores puede generar soluciones reales ante los desafíos ambientales del país.
Fuente: Pronatura Noroeste