Aunque la preocupación por el cambio climático sigue presente en México, la encuesta global Earth Day 2024, realizada por Ipsos, revela una compleja mezcla de compromiso, escepticismo y fatiga climática entre la población.
Si bien los mexicanos se muestran más dispuestos que el promedio global a asumir responsabilidad, también comienza a crecer una sensación de impotencia, especialmente entre los más jóvenes.
Según el estudio, el 76% de los mexicanos está de acuerdo en que si las personas no actúan ahora, estarían fallando a las generaciones futuras, una cifra que supera por 13 puntos el promedio mundial. Además, el 70% cree que tanto el gobierno como las empresas tienen una responsabilidad urgente frente al problema climático.
Entre la voluntad y la frustración
Pese a esa alta percepción de responsabilidad compartida, solo el 35% de los mexicanos cree que su país tiene un plan claro para enfrentar el cambio climático, lo que refleja una desconexión entre la urgencia percibida y la confianza en las instituciones.
En paralelo, el 76% opina que México debería hacer más en esta lucha, cifra que también está por encima del promedio global (63%).

¿Demasiado tarde para actuar?
Un dato que inquieta es que el 34% de los mexicanos considera que ya es “demasiado tarde” para hacer algo frente al cambio climático, un indicador de posible fatiga climática que afecta con mayor fuerza a los millennials y la generación Z.
Entre estos grupos, también es más común la percepción de que no tiene sentido cambiar el comportamiento individual, porque no hará una diferencia significativa.
La encuesta también evidencia una brecha entre las creencias y las acciones con mayor impacto ambiental. Por ejemplo, los mexicanos tienden a sobreestimar el efecto de usar productos que agotan la capa de ozono (29%), por encima de prácticas como reducir el uso del transporte contaminante o modificar patrones de consumo.
Acción sí, pero con apoyo real
En este panorama, los incentivos se vuelven clave. El acceso fácil a información práctica (42%) y los beneficios económicos como reducciones de impuestos (35%) son los principales factores que podrían movilizar a más personas. El interés no ha muerto, pero necesita ser alimentado con recursos tangibles.
La encuesta también muestra que los mexicanos perciben con claridad que la transición a energías limpias traerá beneficios como mejor calidad del aire (70%) y protección del entorno natural (68%), pero también manifiestan incertidumbre sobre el costo económico de estos cambios.
Un país dispuesto a hacer más
Frente al promedio global, México destaca como uno de los países más comprometidos desde la percepción ciudadana: más personas aquí están dispuestas a pagar más impuestos para combatir el cambio climático (32%), y más también coinciden en que cada pequeño cambio en la vida cotidiana puede tener un gran impacto (79%).
El desafío es claro: mantener viva esa voluntad y convertirla en políticas efectivas, antes de que la apatía supere al compromiso.
Fuente: Ipsos