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ECOSISTEMAS Y BIODIVERSIDAD

Ballena gris vuelve a El Vizcaíno: comienza una nueva temporada de conservación y turismo sustentable
Biodiversidad
Ballena gris vuelve a El Vizcaíno: comienza una nueva temporada de conservación y turismo sustentable
La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas confirma el arribo de los primeros cetáceos a uno de los refugios más importantes de México para la biodiversidad marina

La ballena gris ha regresado a uno de sus refugios más importantes en México. Desde el 15 de diciembre de 2025, inició oficialmente la temporada de avistamiento de ballena gris 2025–2026 en la Reserva de la Biosfera El Vizcaíno, en Baja California Sur, un sitio clave para la conservación de esta especie emblemática y para el desarrollo del turismo sustentable en la región.

De acuerdo con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), el primer censo de la temporada registra 127 ballenas grises (Eschrichtius robustus) en las lagunas costeras que conforman este santuario natural.

En la Laguna Ojo de Liebre se contabilizaron 121 ejemplares, incluidos 13 ballenas con cría y 95 individuos solitarios, mientras que en la Laguna San Ignacio se reportaron 6 cetáceos, entre ellos dos madres con cría y dos ballenas solas.

Aunque las cifras iniciales son moderadas, las autoridades ambientales prevén que el número de ballenas aumente de forma significativa hacia el cierre de la temporada, en el mes de abril.

Como antecedente, durante el periodo 2024–2025 se registraron 568 ballenas grises en Ojo de Liebre y 91 en San Ignacio, lo que confirma la relevancia de estas lagunas como áreas de reproducción, crianza y descanso durante la migración anual de la especie.

La llegada de la ballena gris no solo representa un indicador positivo de salud del ecosistema, sino también una oportunidad de desarrollo económico local basada en la conservación.

Para esta temporada, la Conanp otorgó 56 autorizaciones para la prestación de servicios de avistamiento a cooperativas pesqueras, ejidatarios y prestadores de servicios turísticos, generando beneficios directos para más de 2,650 personas de las comunidades cercanas.

Todas las actividades de observación se realizan bajo los criterios de la Norma Oficial Mexicana NOM-131-SEMARNAT-2010, que establece lineamientos estrictos para proteger a las ballenas y su hábitat, regulando aspectos como la distancia, el tiempo de interacción y el número de embarcaciones autorizadas. Este marco normativo busca asegurar que el turismo se desarrolle sin poner en riesgo a los cetáceos.

Con más de 2.5 millones de hectáreas, la Reserva de la Biosfera El Vizcaíno es un territorio donde el desierto y el mar se encuentran para dar refugio a una extraordinaria diversidad de vida. En sus lagunas costeras, la vigilancia no recae solo en las autoridades: comunidades locales, pescadores y habitantes de la región participan activamente en el cuidado de un ecosistema del que dependen tanto la ballena gris como las economías locales.

Cada temporada de avistamiento nos recuerda que la conservación funciona mejor cuando se construye de manera colectiva. La presencia de la ballena gris en El Vizcaíno confirma que la protección del hábitat, el turismo responsable y la participación comunitaria pueden convivir, manteniendo a estas lagunas como uno de los refugios más importantes para la biodiversidad marina en México.

Fuente: Conanp

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