El Mar de Cortés baña las costas de cinco estados mexicanos y es uno de los principales patrimonios naturales del país. Sin embargo, de acuerdo con la legislación vigente, no está reconocido de manera expresa como parte del territorio nacional en la Constitución, afirmó el Diputado federal Gustavo de Hoyos Walther, quien impulsa una iniciativa de reforma constitucional y cambios a la Ley Federal del Mar para convertirlo en territorio nacional.
La propuesta fue presentada durante Voces del Mar de Cortés, un espacio de diálogo organizado por Foro Mar de Cortés con la participación de representantes del sector empresarial, académico y de la sociedad civil de los cinco estados de la región.
Además de Diputado federal, el ponente es un abogado y empresario de Baja California. Presidió la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) de 2016 a 2020, tras desempeñarse previamente como secretario general y ocupar distintos cargos de representación dentro de ese organismo empresarial.
“No sé cuántos de ustedes lo tengan claro; yo no lo tenía hasta hace algunos años, pero el Golfo de California, o Mar de Cortés, no forma parte del territorio nacional”, expuso el legislador al explicar el origen de la iniciativa.
De Hoyos Walther señaló que, aunque México ejerce facultades sobre buena parte del Golfo mediante la Zona Económica Exclusiva y aplica su legislación en materia de pesca, medio ambiente y vigilancia marítima, dos terceras partes del Mar de Cortés son consideradas aguas internacionales.
Como ejemplo, recordó los sobrevuelos de aeronaves estadounidenses realizados hace algunos meses sobre el Golfo de California.
“La presidenta fue muy cuidadosa cuando dijo que no se había violado el espacio aéreo ni la soberanía nacional, porque podían entrar por el centro del Golfo y no era mar mexicano; son aguas internacionales”, explicó.
Una reforma con sustento en el derecho internacional
El Diputado explicó que la iniciativa no parte de una interpretación aislada, sino de antecedentes jurídicos nacionales e internacionales.
Recordó que el primer planteamiento fue presentado en 1968 por el entonces legislador Salvador Rosas Magallón y que posteriormente fue retomado por una Senadora de Baja California Sur en 2019, aunque ninguna de las propuestas avanzó en el Congreso.
Su iniciativa, compartió, retoma esos antecedentes y los fortalece con criterios desarrollados por la Corte Internacional de Justicia respecto al reconocimiento de las llamadas bahías históricas, figura mediante la cual diversos países han logrado que determinados cuerpos de agua sean reconocidos como aguas interiores.
Explicó que, aunque la regla general establece límites de extensión para considerar una bahía como parte del territorio nacional, el derecho internacional reconoce excepciones cuando un Estado ha ejercido históricamente soberanía sobre un cuerpo de agua y no existe controversia con otros países.
“En el caso mexicano se cumplen todos los requisitos y todos los precedentes internacionales”, sostuvo.
El primer paso está en la Constitución
De Hoyos Walther explicó que la reforma constitucional constituye apenas el inicio del proceso.
Primero, dijo, el Mar de Cortés debe ser reconocido como parte del territorio mexicano en la Constitución y en la Ley Federal del Mar. Posteriormente, México tendría que seguir la ruta prevista por el derecho internacional para obtener el reconocimiento internacional de esa condición.
“Que esté en nuestra legislación no significa automáticamente que ya sea parte del territorio nacional. Después hay que seguir una ruta internacional hasta obtener la declaratoria correspondiente”, precisó.
Para el legislador, este cambio tendría implicaciones estratégicas para el futuro del país.
Mientras la Zona Económica Exclusiva otorga derechos limitados sobre determinados recursos, el reconocimiento del Golfo de California como parte del territorio nacional implicaría que la soberanía mexicana abarcaría plenamente las aguas, el espacio aéreo, la superficie y el subsuelo.
“Si se considera mar patrimonial, parte del territorio nacional, la soberanía sobre este cuerpo de agua, sobre el aire, sobre la superficie y sobre el subsuelo sería 100% mexicana”, afirmó.
Aseguró que actualmente existe un ambiente favorable para construir consensos entre las distintas fuerzas políticas y adelantó que buscará impulsar el dictamen de la iniciativa a partir del próximo periodo ordinario de sesiones.
“Hay las condiciones jurídicas para ello. Lo único que nos falta es la voluntad política para dar ese paso”, expresó.
Corredores estratégicos para fortalecer la región
Durante el mismo encuentro, Gustavo de Hoyos presentó una segunda iniciativa orientada a fortalecer la cooperación entre regiones fronterizas mediante la creación de corredores geográficos estratégicos.
La propuesta plantea otorgar a los estados facultades para celebrar acuerdos de colaboración con entidades de otros países, previa autorización del Gobierno federal, tomando como referencia modelos que actualmente operan en Europa, Norteamérica y Asia.
El objetivo, explicó, es facilitar proyectos conjuntos en áreas como desarrollo económico, infraestructura, innovación y educación, particularmente en regiones como CaliBaja, donde la integración económica ya existe en los hechos, pero aún carece de un marco jurídico que la respalde.