La democracia de los Estados Unidos, tradicionalmente considerada modelo global, se encuentra hoy entre una democracia plena y una autocracia completa, una zona media en la que se ubican los regímenes políticos más inestables y violentos, advirtió la reconocida politóloga y experta en conflictos internos Barbara F. Walter.
Durante su participación en el conversatorio “El Cuidado de las Democracias”, organizado por el Foro Mar de Cortés en el marco del Summit 2025 Navegando Rutas Alternas, donde compartió con Rafael Fernández de Castro Medina, la Profesora de la Universidad de California en San Diego expuso que los Estados Unidos ya no puede ser catalogados como una democracia plena, sino como una “anocracia”.
¿Qué es la “anocracia” y por qué importa?
Walter explicó que su equipo, junto con analistas de la CIA, identificó dos factores altamente predictores de inestabilidad: que un país sea una democracia parcial o débil, y que sus partidos políticos se organicen en torno a la raza, la religión o la etnia en lugar de la ideología.
Dijo que una de las cosas que saben es que las democracias plenas y las autocracias casi nunca experimentan guerras civiles y que casi toda la violencia política ocurre en una zona media.
“Los países que tienen frecuentes cambios de liderazgo, golpes de estado, altos niveles de corrupción, que manejan las crisis particularmente mal, todos están en la zona media. Estados Unidos se encuentra hoy, según la evaluación de todos los expertos, sólidamente en esta zona media”, expuso.
Barbara F. Walter dijo que Steve Levitsky fue quien acuñó el término de “anocracia”, un sistema autoritario competitivo que otros llaman autocracia electoral, pero que nadie considera hoy una democracia plena.
ICE, el brazo de control interno
Otro de los elementos que Walter expuso es el papel de la U.S. Immigration and Customs Enforcement (ICE), conocido por sus funciones migratorias, pero que Donald Trump lo está convirtiendo en un instrumento de poder político más amplio.
“Trump lo está usando cada vez más como su propia policía secreta. No responde al Congreso. No responde a nadie más que a Trump”, dijo.
La politóloga enfatizó que históricamente, lo que hace poderosos a los autócratas es que tienen su propia fuerza paramilitar cuyo único propósito es proteger el poder de la persona a quien responden.
“Las democracias saludables no tienen fuerzas de seguridad paramilitares que respondan solo al presidente. Si aspiras a tomar más y más control, lo que mucha gente piensa que hace Trump, tienes que crear una policía secreta para que te sirva”, manifestó.
Barbara F. Walter consideró que el uso del aparato de seguridad estatal refuerza la percepción de que el sistema político estadounidense está modificándose desde dentro, convirtiendo una agencia migratoria en un mecanismo de control interno que contribuye a la erosión democrática.
Futuro político hacia 2028 y elecciones en riesgo
El horizonte electoral de Estados Unidos también fue abordado en el conversatorio entre Walter y Fernández de Castro. La experta señaló que las elecciones ya no son libres y justas.
“No, hoy no tenemos elecciones justas. Existe la expectativa de que Putin se entrometa en nuestras elecciones del próximo año, en las elecciones intermedias, y luego nuevamente en las elecciones presidenciales de 2028”, dijo.
La experta proyectó que en 2028 las condiciones estarán marcadas por un terreno de juego desigual. Los demócratas necesitarán un porcentaje mayor del voto popular que los republicanos para ganar, y la estructura del Senado favorece a los estados rurales con baja población.
“Los republicanos están intentando todo tipo de medios legales adicionales para dificultar el voto de los votantes azules y si los demócratas pueden recuperar la Cámara de Representantes, tendrán que hacerlo con una cantidad significativamente mayor de votos de los que tendrían que hacer los republicanos”, indicó.
Walter destacó que la combinación de instituciones debilitadas, un aparato de control interno y elecciones aderezadas por vetos de participación y manipulación externa crea un escenario inquietante en el que la democracia retrocede.
El Summit 2025 reafirma el compromiso de Foro Mar de Cortés con la integración y el desarrollo regional a través de la innovación, la sostenibilidad y la prosperidad social, consolidándose como un espacio que conecta múltiples sectores para diseñar y construir un futuro compartido y resiliente para la región del noroeste mexicano.